El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha declarado en su Sentencia de 20 septiembre de 2017 que el banco debe asegurarse de que el consumidor reciba información suficiente como para que pueda no sólo conocer la posibilidad de apreciación o de depreciación de la divisa extranjera en que el préstamo se contrató, sino también valorar todas las consecuencias económicas que de ello puedan derivarse.

Por ello, si el particular no ha sido informado por la entidad financiera de las verdaderas características y riesgos de la hipoteca multidivisa, se podrá solicitar la anulación de esta cláusula para continuar el préstamo hipotecario en euros, minorando el capital pendiente de amortización y devolviéndose los importes pagados en exceso.